Casa limpia y más momentos en familia ¿es posible? /

2015.06.22

Cinthia Monzón de García
ciny@prevolucion.com

 

¿A qué mami no le ha pasado que durante toda la semana o por lo menos el fin de semana cuando están todos en casa y no siempre se cuenta con el apoyo de una ayudante en el hogar “todo” se vuelve un caos y en lugar de ser un rato agradable en familia lo convertimos en un momento de enojo y frustración?

Bueno, si a ti te pasa lo mismo dejame comentarte que esta situación era muy frecuente en mi hogar y muchas veces mi hija mayor decía ¡cómo me gustaría que mami no tuviera que lavar platos y jugara conmigo? ¡Wow! Esas palabras si que me pegaron… También recuerdo haber leído frases como “¿tu casa o tus hijos? ¡casa limpia, familia desunida!” e incluso un día mi mamá me dijo (favor no tomarlo en sentido fatalista) “¿qué pasa si te morís mañana, tu esposo e hijas van a recordar que la casa estaba limpia o los momentos agradables que vivieron contigo?” Mi hija, mi mamá y mi conciencia tenían razón pero ¿por qué mentir? Soy una mujer ordenada y me molesta ver ropa tirada, trastes y más trastes sucios y que el día lunes me tome una buena parte de la mañana en organizar todo de nuevo y que sacrifique tiempo de trabajo.

Esta situación me llevó a tomar una decisión: debía cambiar algo en mi para generar un cambio en mi familia y casa, por lo que deseo compartir con vos 5 tips que me han ayudado a manejar esta situación de mejor forma. Esto se aplica muy bien a los fines de semana.

1. Relajate: y respirá profundo: Cuando nos sentimos frustradas por algo no solemos ser muy asertivas, para generar un cambio en casa es importante mantenernos relajadas. Ve a un lugar de tu casa donde estés sola, salí a dar un paseo o simplemente respirá profundo y pensá en algo gracioso.

2. Priorizá: ¿qué tareas son urgentes y cuales pueden esperar? No todo puede estar perfecto. Empecemos haciendo una lista en una pizarra o cuaderno y enumeremos cuáles tareas son urgentes: lavar platos, hacer camas, lavar ropa que utilizarán el lunes (uniformes, etc.), cocinar. Nadie mejor que vos sabe por dónde comenzar.

3. Delegá: apoyate en tu esposo, hijos e hijas para ayudarte. Al delegar tareas debes tomar en cuenta la edad de tus peques y los gustos de todos. Por ejemplo: a mi esposo no le gusta lavar platos pero sí lavar los carros y pasear al perro. Mi hija mayor disfruta lavar trastos conmigo y regar las plantas, mi hija menor aún es muy pequeña para darle una tarea, pero desde ya está aprendiendo a que todos ayudamos, además la invitamos a estar cerca y cantamos con ella. La idea es que todos estén de acuerdo con la parte que les toca. *Recordá que la forma cómo pidás apoyo es clave para que estos cambios sean permanentes, se sutil y asertiva con tus esposo e hijos/hijas. Motívalos preparando comida que les guste o agradeciendo su apoyo.

4. Acción: esta parte es la columna vertebral de todo cambio. Ahora que ya todos sabemos qué debemos hacer es importante definir el cuándo y el cómo. Procura tener a la mano los recursos que todos necesitan y que las tareas se realicen de forma simultánea. Por ejemplo: si mi esposo va a lavar el carro, que el sepa dónde encontrar el jabón, la esponja y la manguera. *Algunos problemas se ocasionan porque ni el esposo o hijos/hijas saben dónde tenemos estos recursos.

5. A disfrutar: ya que todos terminamos nuestras tareas es importante tener un momento para relajarnos nuevamente, que cada uno tome un baño, se arregle y ahora sí… a disfrutar en familia. Platicá con ellos qué les gustaría hacer: ir al parque, comer en un restaurante, ver una película, hay un sin fin de posibilidades. *Para que vayás inculcando en tus hijos el trabajo en equipo y la importancia que te apoyen en casa deja por escrito en una pizarra las tareas de cada uno y procurá motivarlos para que las cumplan.