Carta de una ma /

2016.10.17

Flickr: donnieray

Mi amor,

Llegará el día cuando envejezca. Cuando esto suceda, ten paciencia e intenta entenderme.

Si, hablando contigo, te repito mil veces lo mismo, no me interrumpas, escúchame.

Hace muchos años, tuve que leerte mil veces tu cuento favorito para que te durmieras.

Cuando veas que ya no entiendo nada en las tecnologías nuevas, dame tiempo y no me mires con una sonrisa burlona.

Te enseñé tantas cosas: como comer correctamente, como vestir, como superar los desafíos de la vida.

Si algún día olvido algo o pierdo el hilo de la conversación, dame tiempo para recordar. Y si no puedo hacerlo, no te preocupes porque lo más importante es que estoy contigo.

Si no puedo apoyarme en mis pies cansados, dame tu mano como te daba la mía cuando hacías tus primeros pasos.

Cuando esto suceda, no te pongas triste, simplemente quédate a mi lado y ayúdame a terminar mi viaje con amor y paciencia.

Te recompensaré con mi sonrisa y el amor infinito que te he estado demostrando a lo largo de toda la vida.

Te amo