Carta de una experta – Susan Linn /

2015.01.17

Susan Linn es directora de la Campaña para Descomercializar la Infancia, instructora en psiquiatría en la Escuela Médica de Harvard y autora de: “El caso de hacerles creer: salvando el juego en un mundo comercializado y niños consumistas: la hostil toma de la infancia.”

Queridos Padres:

El brillante autor cultural y comentador Niel Postman una vez observó “Si los padres quieren preservar la infancia para sus propios hijos, deben concebir la paternidad y la maternidad como un acto de rebelión contar la cultura” Postman estaba hablando al principio del siglo XX – cuando el marketing hacia los niños se intensificaba por medio de la televisión, los videos, DVD y la Internet – pero mucho antes de la explosión de dispositivos móviles, como teléfonos, mp3, tablets, Iphones, etc. Hoy en día es mas difícil separarnos de la cultura comercial.

Para los padres, rebelarse contra la cultura o reclamar la infancia de los mercados corporativos, significa actuar en dos niveles. Necesitamos pensar en los hijos de los demás tanto como en los nuestros. Si nos molesta cómo se presentan a las mujeres y a las niñas en la sociedad mediática, entonces debemos unir fuerzas, muchas voces son mas fuertes que solo una. Apoyemos organizaciones y grupos que trabajan contra la sexualización de niñas, hablemos abiertamente contra las empresas que sexualizan sus productos para vendérnoslos, y a todas aquellas que mercadean directamente a niños, pues deben existir políticas o reglas que limiten el acceso comercial a niños.

Asegurarnos que nuestros hijos tienen muchas oportunidades para el juego activo y creativo es otra forma de rebelarnos contra la cultura de mercado y consumo. Por primera vez los padres conscientemente tienen que buscar tiempo y espacio des comercializado para los chicos. Alrededor del mundo, ver televisión es la “actividad” de ocio mas popular para los niños, (y las nuevas tecnológicas no los alejan de la tele, solo se añaden a ese tiempo de ocio). Por tus propios hijos, asegurate que tengan tiempo para jugar fuera. La tierra, la arena, el agua, el lodo los ocupan por horas. Recuerda que los mejores juguetes no los que más se venden, son los que estimulan la creatividad, aquellos que esperan ser construidos en algo mas y se pueden usar de múltiples formas.

Llénate de artículos de librería: crayones, pinturas, marcadores, brillantina y goma. Busca blocks, muñecas, carros y figuras de juguetes que no están precisamente unidos a ningún programa mediático. Llena tu casa con libros y música. Celebra la Semana Nacional Sin Pantalla. Recuerda que esta bien decir que no – especialmente si te sientes presionado a comprar cosas que infringen en tus valores y son contrarios a lo que es mejor para tus hijos.

Transmitimos los valores a nuestros hijos a través de las historias que les contamos y los juguetes que les damos. Las historias corporativas que mueven la cultura comercializada no son buenas para los niños.

Repensemos los valores de mercado de compras impulsivas, lealtades a marcas, pensar que todo se cura con comprar algo, avaricia, rigidez en las imágenes sexualizadas de lo que significa ser “hombre” y “mujer” para consumir todo aquello que solo beneficia a las corporaciones. Todo esto se lleva por debajo nuestra salud mental y bienestar real al mismo tiempo que le resta importancia a las cuestiones esenciales de una vida con propósito – creatividad, cooperación, altruismo, y sentido de comunidad.

Lo mejor para ti y para tus hijos,

Susan Linn

Esta carta fue traducida al español del libro Redefining Girly de Melissa Atkins Wardy, un libro para que los padres luchemos contra los estereotipos y la sexualización de la infancia en las niñas desde el nacimiento hasta la adolescencia.