Carta a mi segundo hijo /

2016.09.06

María José Godoy de Joachin
mjgg.joachin@gmail.com

 

José Gabriel:
Hoy te vi nuevamente en esa pantallita de los ultrasonidos. El famoso 4D, que por hoy es lo más cercano que la tecnología puede ofrecerme para sentir que te veo cara a cara.

Te amo. Eres perfecto. Estás sano. Nada más puede pedir mi corazón de madre. Pero con seguridad pongo primero que te amo, porque aunque las siguientes dos situaciones cambiarán, nada cambiaría mi amor por ti. Hasta el infinito y más allá. No te puedo mentir diciendo que te amo como nunca amé a nadie. Esto se lo digo a tu hermano Juan Diego, porque es verdad. A él lo amé antes así. Ocupar desde ya con certeza tu espacio de hijo segundo te hace estar en tu lugar y esto te garantiza salud mental y paz. No es que seas un segundón. ¡Eres un tigre! Llegaste el primero en la carrera de espermatozoides. Llegaste a nuestra vida y a nuestra familia cuando tenías que llegar. Te amé desde meses antes de concebirte, te anhelé, te llamé. Rogué a Dios que me regalara otro hijo. Te necesitaba. Nuestra familia te necesita. Los Joachin Godoy a partir de ese 31 de diciembre en que Dios te mandó como aliento de vida nunca volveremos a ser tres. Tal vez algún día seamos cinco o seis. Pero jamás tres otra vez. Tú estás desde ese instante en este clan.

Espérate tranquilo en mi panza, cumple tus tiempos. Acá te espero, para amarte como mejor pueda hacerlo, para cuidarte, sí con mayor experiencia pero con menos tiempo que a tu hermano, esperando que las fallas las supla él, que siempre te amo.

Tu mamá,

La mamá de José Gabriel Joachin Godoy