Calmar los nervios del regreso a clases /

2018.01.30

 

Traducido del original por Dana Villamagna para Toca Magazine

 

Aunque los expertos dicen que la ansiedad de los niños y jóvenes por el nuevo año escolar no es nada de que preocuparse. A medida que la intensidad de la nueva rutina se asoma en el horizonte, una mezcla de aprensión y emoción es de esperarse. De igual forma, algunos de ellos van a luchar más con el regreso a esa rutina y los preescolares y los niños que han cambiado de centro educativo especialmente, van a necesitar soporte extra. Y estos tips pueden ayudar a tu familia navegar con facilidad el cambio:

 

1. Reconoce el miedo

Para bien o para mal, tener miedos en la infancia es normal. De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, 43% de los niños entre los 6 y los 12 años tienen “muchos miedos y preocupaciones.” (Y probablemente la mayoría del otro 57% tienen por lo menos algunos miedos.) La AAP sugiere a los padres empatía para con los miedos de sus hijos y a no forzarlos a ser “valientes.” Una cantidad moderada de miedo puede ser un motivador que ayude a los niños a aprender cosas nuevas y a ajustarse a nuevas situaciones.

Los niños que experimentan un nivel “moderado” de ansiedad podrían presentar alguno que otro dolor de panza, interrupciones del sueño algunas noches mientras se adaptan a su nueva y pavorosa situación. Lo importante es notar que estos síntomas de estrés moderado no deben llegar a impedirles funcionar en su vida diaria. Es importante consultar con los docentes o buscar ayuda profesional del pediatra o de un psicólogo si los síntomas comienzan a afectarles negativamente.

 

2. Jugar para preparar sin presiones

Los juegos de roles con tu hijo, incluyendo despedirse, compartir y jugar con algunas herramientas que encontrará en el aula, verdaderamente funcionan con los más pequeños. Actuar lo que les espera.

Si es posible, visiten el colegio (aunque no hayan más niños) para desmitificar lo que viene y darles cosas concretas por las que puedan estar emocionados. Leer libros sobre la escolarización o el regreso a clases que aborden sus nervios de una manera divertida (déjanos un comentarios si te serviría que publiquemos un lista con libros de este tipo).

 

3. Maximizar el control y minimizar las sorpresas

Casi que todo del regreso a clases está fuera del control de los niños, por eso es importante que les dejemos controlar lo que puedan: la ropa (si es posible), la comida, partes de la rutina de la mañana. Asistan a conocer a la maestra, prueben la ruta para ir a dejar y a traer, etc.

 

4. Controles regulares

Una vez comience el ciclo escolar, comienza un ritual divertido de control regular para visualizar como va la transición. Por ejemplo: Que toda la familia se reúna para decir algo bueno y algo malo que les pasó durante el día. Mucho mejor que la clásica “¿Cómo te fue hoy?” Esto les permitirá expresarse sin sentirse interrogados y les permite ser parte de tu vida también.

 

Siendo realistas, la mayoría de los niños va a experimentar por lo menos unos cuantos episodios durante las primeras semanas. Puede ser con los horarios para usar el baño o de las comidas, con las expectativas de la tarea o las reglas del recreo, cosas que no previmos o para las que realmente no los podíamos preparar, y eso está BIEN.

Asegurales (y reasegurales) que ellos pueden. Recuerdales que superar los miedos toma trabajo duro y mucha práctica. Nadie nunca se siente completamente confiado caminando hacia una nueva situación.