Arranquemos el 2020 con cambios importantes /

2020.01.29

Arranquemos el 2020 con cambios importantes

Por Mónica Covarrubias / Health & Wellness Coach

Este año lo estamos arrancando. El número 2020 llama a que hagamos cambios importantes, para lograr todo lo que nos propongamos, y sí, en ello seguramente está incluido cambiar hábitos que te lleven a un estado más saludable, comer mejor, hacer ejercicio, llegar al peso o talla deseada, meditar, manejar mejor el estrés, etc… ¡este es nuestro año!

Iniciamos con la lista de propósitos, somos poderosas y determinadas y es muy probable que hemos arrancado con toda la buena actitud, con el plan perfecto y que nuestro comportamiento en estas primeras semanas ha sido súper estricto para lograrlos, el año pasado también iniciamos con ese impulso, pero por una u otra razón abandonamos las buenas intenciones en el camino posponiéndolo para un “más adelante lo hago”, “el próximo lunes inicio” que se volvió a un “después del día del cariño”, “después de Semana Santa”, “después del día de la madre” y así, hasta llegar al día de muertos y Navidad, y no logramos ese cambio en hábitos propuesto.

Pues bien, este año, si tiene que pasar, y no es que anteriormente no haya sido tan poderoso tu deseo de cambiar, es muy probable que tal vez el proceso no fue como debería de haber sido.

Cuando tratamos de cambiar todo y ponemos la meta muy alta, no es imposible, pero es más complicado que perdure, lo importante es hacer el camino más fácil y divertido, que te goces el proceso de ver cómo vienen los beneficios.

Un cambio debe ser suave, un cambio siempre implica crisis, es normal, tienes que saber que es natural que pases ese momento de resistencia, que si estás consciente que es parte del proceso una vez la superes es muy probable que logres el cambio.

Así que acá te van unas recomendaciones que aprendí a dar como Coach en Cambio de Hábitos para que este año logres el cambio que anhelas de manera permanente y te acerque al estado de salud y bienestar que buscas.

¿Como hacer el cambio?

No restrinjas, se trata de agregar nuevos hábitos positivos.

No gastes tu energía en luchar contra el hábito negativo. Lo ideal es incluir nuevos hábitos que te disfrutes, así gradualmente dejarás a un lado los ha?bitos anteriores. Por ejemplo, no digas nunca más voy a comer chocolate o dejaré por completo los dulces, mejor empieza con elegir chocolate con menos % de azúcar o tener a la mano las frutas que más te gusten para comerlas cuando habitualmente comías dulces, eventualmente la tendencia será positiva y dejarás el antojo de lo que quieres dejar.

Toma pasos fáciles, prácticos y adaptables a tu estilo de vida.

Cuando el cambio es extremo e implica a su vez hacer otros cambios para lograrlos, la probabilidad de abandono será alta. Por ejemplo, si vas a iniciar a hacer ejercicio, no empieces el primer día con 2 horas extenuantes, despertando a horas que habitualmente no lo haces cambiando la rutina de la mañana con tus hijos, inicia con 15 minutos que es mejor que nada, y así paulatinamente cada semana ve incrementando el tiempo y adaptando tu rutina.

El cambio debe ser gradual, sin prisa.

Los cambios para que sean sostenibles implica un proceso, paso a paso. Es importante que no sea
drástico ni radical, para que no abandones en el intento. Por ejemplo, si nunca has corrido y quieres hacer un maratón, aunque no es imposible, sería muy desgastante que inicies a correr para esa distancia, el mejor proceso sería empezar a prepararte para carreras de 5km, después 10km y así sucesivamente.

El cambio debe ser realista.

Me refiero a que aceptes tu situación actual y te pongas metas alcanzables en un tiempo prudente, eso te enfocará a elegir las mejores herramientas para el cambio sin caer en soluciones mágicas y forzadas que no son sostenibles. Plantéate pequeñas metas, enfócate en ello y después sigue con la siguiente.

Sé flexible.

Los cambios tienen altas y bajas, el camino tiene caminos rectos y también obstáculos. No se vale ser sumamente estricto, de manera que parezca un castigo cambiar. No hay nada más negativo para el organismo que la culpa. Agradece y celebra cada logro, sin un día sientes que fallas, también hay un día siguiente para continuar, siempre estarás un paso adelante hacia tu propósito.

Sé constante.

La constancia es la base del cambio y sobre todo de los beneficios. No puedes esperar ver beneficios por ir al gimnasio 1 vez a la semana; ayudará en algo, pero no es lo mismo que ir 4 a 5 días.

El cambio debe hacerse por convicción.

Si bien alguien más puede motivarte, lo ideal es que lo hagas porque tú lo quieres y porque estás convencida. Enfócate en tu camino, si alguien intenta cuestionarte, no escuches, y tampoco intentes convencerlos, y deja que las acciones hablen por sí mismas.

Y finalmente, ¡disfruta el proceso! Si no disfrutas hacer algo, terminarás por dejarlo y es posible que hasta busques pretextos que te ayuden a justificar el abandono. Entonces, si vas a comenzar una rutina de ejercicio, busca una que te apasione; si empiezas a comer ensaladas, busca tu favorita; si ahora vas a desayunar ligero, busca las combinaciones que más te gusten. Disfrutarlo hará que ese cambio se quede permanente en tu vida.