Aprendiendo de tu hijo: 10 lecciones de vida /

2016.03.08

Por Natalie Gutowski
neurofeedbackguate@gmail.com

 

Pasamos gran parte del tiempo como madres, preocupadas en educar correctamente a nuestros hijos, en enseñarles hábitos, en que se alimenten correctamente, etc. pero pocas veces pensamos en todo lo que nosotras podemos aprender de ellos. Su forma de vivir y de sentir la vida está llena de lecciones y actitudes que con el tiempo solemos olvidar. Así que aquí les dejo unas cuantas, de las muchas cosas que podemos reaprender de nuestros niños para que las reintegremos a nuestra vida.

Vivir en el presente
Los niños son expertos en estar en el presente, con ellos todo lo que importa es lo que sucede en este momento. Disfrutan y se enfocan en lo que hacen ahora, no hay tiempo de preocupaciones externas.

Creatividad
Siempre hay una solución, un sueño y una respuesta imaginativa. Crean mundos especiales, donde las ideas no tienen límite y donde lo imposible se vuelve posible.

Expresan sus sentimientos
Un niño siempre te expresará con sinceridad su sentir. Si te quiere te lo dirá y te lo demostrará. Si se enoja te lo hará saber, si esta triste llorará. De una forma u otra el sentimiento será expresado. No se contiene, siente.

Adiós prejuicios
Un niño no distingue a un ser humano de otro. No conoce las diferencias, clases sociales, los prejuicios, ni la discriminación.

Saber levantarse
Los pequeños se caen una y otra vez y en vez de dejar de intentarlo, ellos aprenden a caer y sobretodo se levantan cada vez.

Maravillarse
Los niños saben apreciar las pequeñas cosas de la vida. Ven cosas que tomamos como cotidianas con gran asombro. Saben maravillarse y apreciar los pequeños milagros que ocurren a nuestro alrededor y se toman el tiempo de hacerlo.

Aceptar retos
Siempre están pidiendo hacer las cosas ellos mismos. Observan e intentan y luego se vuelven expertos. Repitiendo una y otra vez la actividad hasta que el reto es superado y luego van por el siguiente.

Saben cuándo pedir ayuda
Y … si en algún momento sienten que no pueden no dudan en pedir ayuda.

Insisten en lo que desean
Un niño sabe lo que quiere y no duda en dejar claro que lo desea, ni duda en insistir para conseguirlo. No tiene miedo al rechazo, si lo quiere lo dice.

Son ellos mismos
Los niños no conocen la vergüenza, dicen lo que piensa, bailan si les gusta la música, cantan si se les apetece. Son ellos mismos sin preocuparse por el qué dirán.

Así que hoy seamos un poquito más niñas y disfrutemos la vida con ojos de niños.

· Natalie Gutowski / Psicóloga