Actitudes que solucionan nuestra angustia /

2017.03.16

 

Por Lucía Kemp

De repente te das cuenta que a tu hijo no le está yendo tan bien en el colegio como pensabas, hacer tareas es tedioso, terminás peleándote y enojándote, y en cambio ¡el también! Al poco tiempo te llaman del colegio para decirte lo que menos querías escuchar, “su hijo tiene problemas de aprendizaje”.

Te angustiás porque no querés que se quede atrás o que sea el “tonto” de la clase,  pensás en buscar formas para reforzar la inteligencia académica para que no pierda el año (¡pensando en lo peor!) y te haces la pregunta del millón: ¿de dónde se saca el diagnóstico de “problemas de aprendizaje” el maestro/a?.  Algunos colegios, no todos, se basan en decir que tu hijo o hija hablan mucho, no ponen atención, molestan a sus compañeros, no se quedan quietos, etc.

Como papás debemos de entender que detrás de cada acción y/o actitud, existe un sentimiento y/o una creencia. Tres preguntas que debés hacerte como padre y madre:

  • ¿Será que la metodología que se está utilizando es la correcta para que mi hijo aprenda?
  • ¿Será que mi hijo se aburre y por eso es que no pone atención, molesta y no se está quieto?,
  • ¿Qué siente y piensa mi hijo con lo que le está pasando?

Cuando te hagás estas preguntas vas a entender mucho más por lo que está pasando tu hija o hijo. No todos aprendemos de la misma forma y al mismo tiempo y no todos tenemos las mismas aptitudes. La educación académica es importante pero no más que la inteligencia emocional de nuestros hijos.

Lo que no podés cambiar:

  • No podés cambiar el tipo de metodología con la que educan en los colegios, muchos dicen que la educación como la conocemos es antigua y retrograda.
  • Y no podés cambiar el hecho de que una persona (maestro/a) está educando a 20-25 niños con mentes y personalidades distintas. La personalización en la educación tradicional es imposible.
  • El enfoque de que tienes que ser buen estudiante siempre, pero ¿cuántas veces nos recalcan en la escuela a ser mejores personas en vez de buenos estudiantes?, o a buscar opciones no tradicionales de educación?

Lo que sí podés cambiar:

  • La forma en la que abordás las situaciones con tu hijo o hija. No lo etiquetés, enfocate en su inteligencia emocional, apoyálo y transmitile que aprender es divertido y necesario, pero es más importante lo que piensa y siente.
  • Cuando hagás conciencia que tu hijo también piensa y siente, tendrás una mejor comunicación con él y entenderá que aprender es divertido.
  • No impongás, A ningún adulto le gusta hacer las cosas a la fuerza por lo tanto sé empático con tu hijo poniendo límites pero no obligando.
  • La comunicación es importante para tener resultados efectivos y cuando esto existe tenemos papás felices y sobre todo niños felices.
  • Por último, todos los niños son capaces, inteligentes y pueden. ¡Demostráles que creés  que ellos pueden!

· Lucía Kemp / Tabú Breaker, Psicóloga

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Lucía Kemp, se dedica a brindarle herramientas y técnicas a padres de familia a traves de actividades vivenciales (role playing) para que empiecen a escribir su propio manual y con este mejoren sus relaciones con sus hijos. Este 28 de marzo estará impartiendo un taller introductorio para papás que desean disciplinar con amor y firmeza, vean la información a continuación: