Abogando por la educación diferenciada /

2017.07.24

Por María José Godoy de Joachin

En mis tiempos la gente hacía caras de desaprobación cuando me preguntaban a qué colegio iba y les respondía con el nombre de uno sólo de chicas. Hoy por hoy la cosa parece haber cambiado, ¿o no? Muchos de mis pares están escogiendo, al menos en mi círculo social, un colegio que ofrezca educación diferenciada para sus hijos e hijas.

No pretendo causar polémica, comparto fielmente el postulado de la Constitución Española que la educación tiene como objetivo el pleno desarrollo de la personalidad y éste puede ser entendido y atendido de forma diferente por los padres según sus convicciones. Sin embargo, hace poco un amiga cercana me pidió consejo sobre la elección de colegio para su hija y pude compartirle mis ideas y lo que había leído cuando estuve en la misma encrucijada de escoger un colegio para mi hijo mayor. Les comparto acá los puntos que me inclinaron por una educación diferenciada entre niños y niñas versus un colegio mixto.

La base sobre la que partí en mi reflexión ya tenía varios hechos en claro: Primero, los hombres y las mujeres tienen diferentes ritmos de maduración y aprendizaje, tienen distinta sensibilidad, diferente reacción ante los estímulos y diverso modo de actuar. Aunque se puede poner atención y cuidado a estas diferencias de género, en los colegios mixtos las variables emocionales, conductuales y evolutivas van a estar mucho más acentuadas en cada salón de clases.

Segundo, no existen muchos estudios serios que respalden la educación mixta, a diferencia de la educación diferenciada. La coeducación o educación mixta surgió más bien como respuesta a la necesidad de atender una creciente demanda escolar.

Tercero, la experiencia muestra que la coeducación no ha conseguido asegurar la igualdad de sexos ni la de oportunidades, dos objetivos que se esperaban

En un folleto titulado La Educación Diferenciada, redactado por la Confederación de Padres y Madres de Alumnos, Cofapa, se detallan tres razones a favor de la educación diferenciada:

  1. Desarrolla mejor la personalidad de los chicos y chicas
    Las mujeres maduran biológica y psicológicamente antes que los hombres, y por esta razón los varones resultan perjudicados en los colegios mixtos; las niñas van a tener un rendimiento superior a ellos y esto hará que a los varones se inhiban por la comparación constante.
  2. Mejora el proceso de socialización
    La conducta de los varones en las clases mixtas suele ser más agresiva y egoísta que en los colegios diferenciados, además se ha comprobado por medio de estudios que en los centros escolares mixtos los varones entienden mejor a las mujeres pero les pierden el respeto. Sorprendentemente en esta coeducación también se refuerzan los estereotipos de género, en cambio en los colegios de educación diferenciada las mujeres suelen estar más cómodas de destacar en Mate y Ciencias y los varones en Arte y Literatura.

    Como un plus, los adolescentes necesitan adultos que les sirvan de referencia. Los centros educativos diferenciados, tienen la ventaja de ofrecer a los alumnos un número significativo de profesores del mismo sexo que pueden servir de modelos positivos de conducta, y orientarlos con más facilidad por medio de conversaciones naturales y profundas.

  3. Incrementa la eficacia académica
    En general, son varios los países en los que los resultados de los estudios se repiten constatando que los centros con mejores calificaciones académicas ofrecen enseñanza diferenciada. En el caso de nuestro país, según el ranking de este año de colegios de la Revista Contra Poder, el primero y segundo lugar en punteos más altos en las pruebas ministeriales son centros de educación diferenciada.

    Son sorprendentes los hallazgos de un estudio realizado en Australia que dio seguimiento a la evolución de 270 mil estudiantes durante seis años. Entre un 15 y un 22% de los alumnos educados en aulas diferenciadas obtuvieron mejores resultados académicos que los de aulas mixtas. Ya en lo laboral, el ambiente de trabajo era más agradable y el comportamiento mejor en estos alumnos.

La presidenta de la Comisión para el Estudio de la Educación en Suecia, Chris Heister, sostiene en su informe de julio 2004 que la educación actual fracasa porque desprecia las diferencias entre los sexos y recomienda que se organicen clases diferenciadas para chicas y chicos porque no es justo imponer idénticas conductas y modelos educativos a alumnos de ambos sexos.

A modo de cierre quiero enfatizar que lo importantísimo y no negociable es respetar el derecho de los padres a elegir el tipo de educación que desean para su hij@ y el de los directores de los centros educativos a ofrecer un determinado modelo de educación.

 

· María José Godoy de Joachin / Educadora