Dejémonos ayudar /

2016.09.22
Flickr: Robert Miller

Flickr: Robert Miller

 

Por Ma. José Hernández Azmitia
elmundosegunlajoze@gmail.com

 

¡Gracias a Dios por los abuelitos deseosos de pasar tiempo con nuestros hijos o de tías que se mueren de ganas por acuchucharlos! Porque nos permiten momentos preciados para nosotras, nos podemos pegar una escapadita, tomar un baño más largo o simplemente adelantar los pendientes de casa.

Pero cuando todos se van y cerramos la puerta, quedan los juguetes en la sala, los platos sin lavar y la ropa por doblar. Lo bueno es que papi está también ahí para arreglar ese caos (idealmente). Los papás cada vez están más involucrados en la crianza de sus hijos. ¡Siempre y cuando se los permitamos!

No me van a negar que se les derritió el corazón la primera vez que vieron a su pareja cargar al bebé. ¿Recuerdan la vez en la que los encontraron durmiendo juntos o cómo parecía que él se preparaba para la guerra cuando era hora de cambiar el pañal? Somos testigos de momentos mágicos en la cotidianidad de nuestro pequeño caos. Y, aunque a veces nos sentimos súper mamás, mostrarnos vulnerables y admitir que necesitamos ayuda está bien. ¡Y qué mejor que con nuestra pareja!

Flickr: Talia va der Wel

Flickr: Talia va der Wel

A veces, siento que por tratar de hacer todo más rápido preferimos hacerlo nosotras porque “no lo hacen igual que yo”. Sí, probablemente papi no combina a la perfección los zapatos con la ropa o les deja comer más cosas dulces de las que preferiríamos. Pero aún con este método tan particular de tomar la vida aparentemente más relajada, si observamos desde lejos la forma en la que interactúan, nos sorprenderíamos de lo maravilloso de su comunicación.

Por eso, con esta reflexión, las invito a tratar de ser menos aprensivas sobre los “deberías” y “así es como se hace bien” de las cosas. Dejemos que tomen las responsabilidades que les corresponden y que participen cada vez más en lo que hacemos. Créanme que les fascinará lo bien que todo fluye cuando nos dejamos ayudar y de lo mucho que disfrutarán ver este proceso de aprendizaje mutuo.

· María José Hernández Azmitia / Mamá blogger