Tres deliciosos y prácticos desayunos utilizando amaran... /

2017.07.17

Hace poco una amiga me recomendó utilizar el amaranto para “esconder” nutrientes en unos muffins de chocolate. Decidí comprarlo y probar, pues lo había visto en el súper, pero no sabía cómo cocinarlo o combinarlo.

A primera vista parece alpiste, cuando se come es más parecido a un poporopo pequeño. Es esponjado y tiene un sabor neutro pero crujiente. Inmediatamente supe que a mis hijos les iba a encantar, y lo mejor es que por menos de Q20 compre una bolsa que me ha durado ya tres semanas. Así que se ha vuelto mi alimento para colocar en medio de la mesa durante el desayuno.

 

Les comparto tres recetas sencillas en las que lo he utilizado:

Panqueques con amaranto: soy práctica y durante la semana utilizo la harina Gold Medal instantánea que solamente se le agrega agua, y luego unas cucharadas de amaranto para añadirle crunch. Sirvo los panqueques con fruta y yogurt.

Avena con amaranto: preparo la avena instantánea y al final le agrego leche fría, amaranto, pasas o cranberries secas, pepitoria en semilla, miel y chispas de chocolate.

Fruta y yogurt: con las frutas de temporada hay que aprovechar. Cualquier fruta con yogurt, frutas secas y unas cucharadas de amaranto.

Algunas de las bondades de este alimento:

El amaranto contiene más del doble de proteína que el arroz, cerca de 80% más que el trigo y el triple de aminoácidos que el maíz. Además, ayuda en el equilibrio de minerales como calcio, fósforo y magnesio, lo cuales nutren y mantienen en óptimo estado al cerebro, mientras que su aporte de sodio, potasio, zinc, cobre, magnesio, níquel y hierro colabora en el funcionamiento del sistema nervioso central. Tiene alto contenido de minerales y vitaminas naturales: A, B, C, B1, B2, B3 , Acido Fólico ¡y mucha fibra!