25 frases para inspirar autoconfianza en nuestros hijos... /

2018.02.27

Traducido del publicado en huffingtonpost.com. Escrito por Denaye Barahona

 

Como mamás y papás, nuestras palabras se vuelven la voz interna en las mentes de nuestros hijos.

 

Con una autoestima saludable, los niños y niñas florecen. En una era donde comienzan la escolarización a más temprana edad, los estamos empujando a desarrollar destrezas académicas desde muy pequeños. Sin embargo todas esas destrezas tienen muy poco valor en el mundo sin la confianza necesaria para ponerlas en práctica. Es por eso que debemos tomar como prioridad construir un autoestima saludable y autoconfianza sobre todas las cosas.

Para hacerlo podemos elegir palabras como estas:

 

Eres capaz.

Sabemos que nuestros hijos son capaces de muchas cosas pero no siempre lo expresamos. Evitemos decir “Te vas a caer” y además de decirlo, nuestro tono y lenguaje deben comunicar esa confianza.

 

Eso fue valiente.

Algunas veces debemos hacer ver las cosas en voz alta. Para hacerles saber que notamos que fueron valientes. Cuando nos damos cuenta primero, los hacemos conscientes a ellos también.

 

Tu puedes hacerlo.

Sabemos que tienen las habilidades necesarias y les damos nuestro voto de confianza como el combustible extra que necesitan para tener éxito.

 

Yo creo en ti.

Siempre seremos las primeras personas que creen en sus capacidades pero cuando lo comunicamos despertamos ese mismo sentimiento en ellos mismos.

 

Tu puedes hacer cosas difíciles.

Cuando el camino se pone difícil los obstáculos pueden parecer imposibles de superar. Esta frase en particular les dice exacto lo que necesitan oir – reconocemos que la tarea es difícil pero que creemos que son capaces.

 

No importa lo que pase, te amo.

Siempre deben escuchar palabras que les comuniquen amor incondicional. Les aseguramos que nuestro amor nada tiene que ver con el resultado.

 

Intentemos juntos.

A veces todos necesitamos una mano extra, asegurémonos que sepan que siempre la podrán encontrar en nosotros.

 

¿Cómo haces eso?

Hagamos preguntas. Cuando los veamos haciendo algo difícil, preguntemos ¿Cómo lograste eso? ¿Puedes hacerlo de nuevo?

 

Eso suena genial, cuéntame más.

Vamos un paso más allá que solo notar el esfuerzo, escuchemos su experiencia y el orgullo en su voz cuando nos cuenten.

 

¿Cómo puedo ayudar?

Cuando no vean la salida, no temamos ofrecer nuestra ayuda. Hagamosles saber que acá estamos si lo necesitan.

 

Haz tu mejor esfuerzo.

Nunca vamos a poder ganar en todo, hacerlo todo y ser todo. Pero podemos hacer nuestro mejor esfuerzo. Enseñemos esa lección.

 

Se que es difícil pero te he visto hacerlo antes.

Pueden estar ofuscados pero demos evidencia de cuando han tenido éxito antes. Esto les dará la confianza de que pueden hacerlo de nuevo.

 

Eres suficiente.

No importa el resultado, es importante que sepan que son suficientes, así como son.

 

Me enorgulleses.

Claro y directo, nunca lo diremos suficiente.

 

Aunque nos frustremos, nos seguimos queriendo.

Sentimientos como la frustración, enojo y desesperanza son comunes. Y a pesar de estas vamos a estar siempre a su lado con amor incondicional.

 

Me pregunto que pasaría si…

Tratemos de evocar curiosidad y una nueva forma de pensar al preguntarnos las posibilidades.

 

¿Sabes lo que significa firmeza de carácter?

Les encanta aprender nuevas palabras. Enseñemos sobre la firmeza de carácter, resiliencia y perseverancia para ayudarles a alcanzar sus metas.

 

¿Quieres escuchar una historia?

Compartamos historias con ellos. Que sepan sobre los obstáculos que hemos superado y las metas que hemos alcanzado, y hasta las que tenemos en la mira.

 

¿Quieres intentar algo loco?

Retarlos con cosas que para ellos parezcan inalcanzables (aunque suene loco). Seguro nos sorprenderemos.

 

Las cosas nuevas pueden parecer aterradoras, pero también pueden ser emocionantes.

A los niños pequeños les gustan las cosas familiares. Pero si enfatizamos en lo emocionantes que pueden ser las nuevas experiencias, motivaremos su confianza para aventurarse fuera de sus zona de confort.

 

Se que hiciste tu mayor esfuerzo y estoy muy orgullosa de eso

Cuando los vemos trabajar duro y dando todo, reconozcamos el esfuerzo. Recordemos que la vida es el viaje, no el destino final.

 

A veces cometemos errores, y así es como aprendemos.

El camino para crecer está lleno de tropiezos y oportunidades para aprender. Cuando les permitimos cometer errores, les ayudamos a utilizarlos como experiencias de aprendizaje.

 

¿Cómo te retaste hoy?

Hablemos sobre crecer, cambiar y tomar riesgos. Con cada reto y cada logro, crece su autoestima.

 

Repite conmigo, Yo puedo hacerlo.

Las afirmaciones positivas son poderosas, cambian la configuración cerebral. Cuando les enseñamos a usar afirmaciones positivas desde muy temprana edad va a cosechar los beneficios a medida que crecen.