10 cosas que nadie te dice sobre la lactancia /

2019.02.05

Por Jimena Tejeda

1. Algunas veces la lactancia no funciona como lo habíamos esperado, y está bien
La mayoría empezamos con la idea de que tendremos una lactancia perfecta, esperando que todo surja de acuerdo a la planeado. ¿Qué tan difícil puede ser esto, no? Sin embargo, prepárate para toparte con que algunas veces las cosas no salen como planeaste. Pueden haber muchas lágrimas y frustraciones en el camino de la lactancia. Dar de mamar no te hace mejor o peor mamá.

2. Es normal que tu bebé quiera comer TODO. EL. TIEMPO
En especial durante las primeras semanas de vida tu bebé será altamente demandante y también su horario de comidas. Esto se debe a que la leche materna se digiere con mucha rapidez y a que aún se está consolidando tu producción. Puede parecer que lo único que haces es dar lactancia y cambiar pañales. No desesperes, algún día pasará. No será así de chiquito para siempre. Aprovecha esta etapa con todos sus cosas lindas y no tan lindas.

3. Si te duele por algunos segundos cuando tu bebé se prende es normal
Tener un dolor que dura algunos segundos cuando tu bebé empieza a comer (recién se prende) y que después desvanece es normal. Un dolor intenso a través de toda la toma no es normal y lo mejor será consultar con una asesora de lactancia para que te ayude con el tema de la postura y el agarre.

4. Vas a estar muy hambrienta
Dar lactancia exclusiva aumenta tus necesidades energéticas tanto como 600 calorías extra al día. Prepárate para estar muy hambrienta, con apetito voraz. Tu cuerpo necesita nutrirse bien, recuerda que acabas de crear un ser humano. Olvídate de las dietas en aras de tu salud física y mental. Este no es el momento para empezar una dieta rigurosa.

5. No todas pierden peso en la lactancia
Esta es la parte más decepcionante de todas. Mucha gente te dirá que perdieron una enorme cantidad de peso con la lactancia, y que algunas hasta quedaron más delgada que antes… Déjame decirte que no todas pierden peso dando lactancia, y está bien. Esta es una época para cuidar de tu cuerpo y agradecerle todos los cambios increíbles que ha atravesado. La importante es estar saludable no delgada.

6. Está bien pedir ayuda
Si estas con problemas pide ayuda profesional a una consultora de lactancia. Muchos consejos de familiares y amigos, aunque bien intencionados, te terminarán confundiendo más. Busca ayuda y asegúrate de resolver todas tus dudas.

7. Te puedes sentir muy sola
Durante la mayor parte del día tendrás a un bebé demandando atención, comida, cambios de pañales, etc. Esta fase puede ser muy solitario y sentirse como una etapa en la que te conviertes en ermitaña por algunos meses. Si te estás sintiendo sola encuentra amigas que estén pasando por la mismo. Habla con tus seres queridos, sal un rato, no te quedes encerrada.

8. Amamantar no te da derecho a juzgar a otras mujeres que deciden no amamantar
Caras vemos corazones no sabemos. Cada historia es diferente, cada bebé es distinto y nunca sabemos cuales fueron las razones que hicieron que una madre escogiera el camino de la fórmula. Estoy segura que ya sea lactancia o formula, cada una esta haciendo lo mejor que puede con lo que tiene.

9. Puedes tener una relación de amor-odio con la lactancia
Sentirás que tu bebé quiere estar comiendo siempre. Es así durante las primeras semanas. Tu bebé comerá muy seguido por lo que te pedirá el pecho continuamente. Sentirás que tu cuerpo ya no es tuyo y ahora vive cubierto de fluidos corporales de tu bebé. Por momentos querrás reclamar tu cuerpo de nuevo, pedir pelo, un momento de paz y tranquilidad solo para ti. Habrá otras veces que la lactancia te parecerá lo más lindo y la mejor manera de conectarte con tu bebé y no podrás concebir la idea que un día acabará. Recuerda que ambos sentimientos son válidos y esta será una etapa que no se repetirá jamás.

10. Vas a extrañarlo cuando termine
Cuando la lactancia acabe no te quedará mas que recordar con nostalgia esos momentos tan lindos que pasaban solos, como tú eras la única que podía satisfacer todas sus necesidades físicas y emocionales. Pronto dejarás de ser tan necesitada y tu bebé será cada vez más capaz de hacer las cosas por si solo. Extrañarás esas horas del día en las que eran solo él y tú.